La piel y el pixel: la poética de la ciencia
  • Arte
  • Posted
  • Visto 229 veces

La piel y el pixel: la poética de la ciencia

La poética de la ciencia
La filosofía del cuerpo
La tecnología del pensamiento
 
Lo más profundo en el hombre, es su piel.
Paul Valery. “La idea fija” (1931).
 
En el documental Story telling for earthly survival, sobre Donna Haraway, ella cuenta cómo al llegar por primera vez a dar una clase a la Universidad de Princeton, le sorprende la homogeneidad en las sonrisas de sus estudiantes, lo cuál develaba su paso por el ortodoncista. Busca entonces, al antropólogo físico Loving Brace, con el propósito de encontrar una respuesta en la historia de la ortodoncia, respecto al punto límite, o al modelo que se sigue como referente para una mandíbula y sonrisa perfectas. Según la bioantropología de finales del siglo XIX y comienzos del XX, se establece una progresión desde las mandíbulas grandes de los pre homo sapiens pasando por todas las razas del hombre. Una imagen racista por cierto, que construye una ciencia en busca del ángulo facial correcto. Lo asombroso del modelo tomado como referente para alcanzar dicha perfección, es que procede de una población que nunca ha vivido en la tierra, excepto en forma de escultura. El ángulo facial perfecto es el de las esculturas de los dioses griegos.
 

Obra: "Quía, la misma de siempre" (2010)
Dirección: Edna Orozco
Fotografía: Juan David Poveda

Implantes dentales y cyborgs

Este hallazgo coincidió con un procedimiento dental al que tuve que someterme. Elevación del seno maxilar o implante de hueso. Desde la vulnerabilidad de la silla odontológica cometí el error de preguntar al odontólogo cirujano por el orígen del implante.
 
— Es un procedimiento quirúrgico en el que intervienen biomateriales, ¡es hueso humano! — me contestó, mientras continuaba preparando la jeringa con la anestesia.
 
Yo ya había firmado un documento autorizando el procedimiento. No podría escapar. Trataba de callar a mi mente con la imagen de cientos de rostros de hombres, mujeres y niños de todas las razas, edades, condiciones, ideologías y nacionalidades que desfilaban en mi pantalla de ojos cerrados. Permanecí en silencio mientras me pinchaba. Parecía políticamente incorrecto develar mi incomodidad y aceptar mi condición cyborg al haber preferido sin duda, un implante sintético.
 
danza contemporanea bogota colombia edna orozco
Obra: "Quía, la misma de siempre" (2010)
Dirección: Edna Orozco
Fotografía: Juan David Poveda

La hiper especialización del conocimiento

Llega entonces la pregunta por el cuerpo. De dónde esa necesidad imperiosa por tener control sobre los cuerpos. ¿Cuántas decisiones se han tomado a lo largo de la historia respecto a lo que es un cuerpo o a lo que se permite que sea? En efecto, somos parte de la generación que se acerca al conocimiento desde la idea de hiper especialización.
 
Podemos sin duda, diferenciar las distintas ciencias y artes. Sabemos que para conocer al cuerpo humano han sido necesarias una serie de observaciones, experimentos y disecciones que han permitido el entendimiento y clasificación de todas las funciones que han constituido a la anatomía como ciencia. Gracias a ella tenemos una vaga idea del lugar en el que se encuentra cada órgano y una fe ciega en los dictámenes médicos. Si bien, históricamente la medicina y otras ciencias comenzaron su proceso de especialización con las artes liberales (Trivium y Quadrivium) en la Edad Media; fue hacia finales del siglo XIX que se instauraron los nuevos modelos de Universidad con la creación de facultades y el comienzo de la hiper especialización, lo cual aparentemente puso fin a la figura de los sabios universales como Leonardo Davinci o Alexander von Humboldt.
 
Obra: "La colmena" (2019)
Dirección: Edna Orozco
Fotografía: Andrés Arizmendy

La visión pitagórica: exoteroi y esoteroi

Pero en el comienzo de la civilización occidental que queramos o no, ha definido nuestra manera de acceder al conocimiento, las cosas eran diferentes. El estudio tenía a un tiempo una fuente mística y una analítica. Pitágoras, por ejemplo, dividía a sus discípulos en dos grupos: los exoteroi y los esoteroi.
 
Los exoteroi tenían como principio metodológico de conocimiento, la observación de los fenómenos de aquello que podría llamarse naturaleza; mientras los esoteroi, accedían al conocimiento con los ojos cerrados. A aquel que solo puede hallarse en el interior. De allí viene la palabra esotérico, que más adelante adquiriría otras acepciones. Hago referencia a estas dos maneras de conocer porque considero que han definido toda la producción del conocimiento de la humanidad y que de alguna manera no existe una sin la otra. Conocer de cuerpo para afuera y conocer de cuerpo para adentro.
 
Para entrar en el cuerpo como fuente de conocimiento, es preciso volver a la pregunta por la idea de cuerpo. La idea que llevamos con nosotros culturalmente y que ha tenido muchas implicaciones en nuestra manera de acercarnos al conocer y de producir pensamiento. La Iglesia Católica, que pese a su desprestigio aún cobija nuestra era, permitió que cada uno posea un cuerpo, solo, en tanto éste sea el receptáculo del alma. Esta idea del cuerpo, ha generado en la medicina, por ejemplo, que se estudie la vida y su funcionamiento en cuerpos muertos y que se piense a los órganos como elementos independientes de un organismo máquina cuyas partes son susceptibles de desecho o reemplazo.
 
ensayo analisis danza contemporanea teoria bogota colombia
Obra: "Nodos, cuerpos en expansión" (2015)
Dirección: Edna Orozco
Fotografía: Diego Bohórquez

Blake y Einstein: entre el conocimiento y la imaginación

El poema La voz del demonio, parte del libro "El Matrimonio del cielo y el infierno" escrito por William Blake en 1790, es una muestra de que a partir de una mirada introspectiva humanista, esotérica (en términos pitagóricos), se puede llegar a explicar -quizás sin proponérselo- sentencias de la nueva ciencia, que para su momento no habían sido formuladas.
La voz del demonio
 
Todas las Biblias o códigos sagrados han sido causa de los errores siguientes:
1.- Que el hombre tiene dos principios reales de existencia: un cuerpo y un alma.
2. - Que la Energía, llamada Mal, no procede si no del cuerpo; y que la Razón, llamada Bien, no procede si no del alma.
3. - Que Dios atormentará al hombre durante la Eternidad por seguir sus energías.
 
Pero los siguientes contrarios son verdaderos:
1. - El hombre no tiene un Cuerpo distinto de su Alma. Aquello que llamamos cuerpo es una porción de alma percibida por los cinco sentidos, pasajes principales del alma en esta era.
2. - La Energía es la única vida y procede del Cuerpo. La Razón es el límite o circunferencia externa de la Energía.
3. - La Energía es la Delicia Eterna.
Al decir que El hombre no tiene un Cuerpo distinto de su Alma, o que La Energía es la única vida y procede del Cuerpo. Parece que Blake se acerca a los postulados de Einstein con la teoría de la relatividad en la que se afirma que materia y energía son dos manifestaciones de lo mismo, de modo que la materia es energía altamente condensada que puede ser liberada (como ocurriría con la bomba atómica), o más adelante a los descubrimientos de física de partículas y física cuántica, cómo dice Carlos Rubbia, (Director general del CERN en Ginebra, suiza y premio Nobel de física de 1984), las partículas materiales son una minoría; existen casi mil millones (9,746 x 10 elevado a 8) de veces más cuantos interactivos ( bosones y en especial fotones, es decir energía) que partículas con masa (nucleones, es decir, materia).
 
Al afirmar que todo es alma, o bien, todo es cuerpo, Blake disuelve la idea dual y maniquea de bien y mal y se permite re pensar una concepción del Universo implantada por el matrimonio arreglado entre ciencia y religión. Así mismo, cuándo dice "la Razón es el límite o circunferencia externa de la energía", parece acercarse a la abstracción actual de la cuál hace parte la imagen virtual de nuestro cuerpo, cuya piel se ha vuelto una membrana de pixeles delimitada por nuestro pensamiento a disposición de la red.
 
william blake einstein ensayo danza contemporanea
Obra: "La colmena" (2019)
Dirección: Edna Orozco
Fotografía: César Augusto Cuartas
 
Creo que hay unanimidad respecto a la imagen de Einstein como uno de los grandes científicos, pensadores, creadores a lo largo de la historia de la humanidad. También podríamos decir que han habido tantos científicos cómo teorías y de algún modo, cada una de ellas ha sido aceptada como cierta en su momento. Esta situación da para adentrarnos en otro tema, pero por ahora, lo que me interesa de Einstein en este artículo, más allá de las teorías que descubrió y sobre las que hasta el momento hay una aceptación mayoritaria; es su manera de acceder y crear conocimiento, pues al parecer, de alguna manera, es el primero en aceptar que los descubrimientos científicos surgen de un acto creativo. Que la imaginación abrió un camino de posibilidades diversas desde donde refundar el universo con el pensamiento. Desde la fórmula misma, no habría podido transformar tan profundamente aquellos fundamentos que habían sido aceptados como verdades fijas y referenciales para construir cualquier teoría.
 
Para romper la membrana del espacio y el tiempo y crear una teoría desde una variable de permanente cambio, se necesitó cómo él lo afirmó en varias ocasiones, de su imaginación. Del conocimiento a partir de la búsqueda introspectiva. Ahora bien, volver esa teoría una fórmula de cinco caracteres da muestra de una genialidad analítica, abstracta, sintética y de un profundo conocimiento de la física.
 
analisis ensayo danza contemporanea bogota einstein blake
Obra: "La colmena" (2019)
Dirección: Edna Orozco
Fotografía: César Augusto Cuartas
 
Volviendo entonces a mi silla odontológica, que parece hacer las veces ahora de silla ontológica, retomo mi reacción de aversión frente a un implante biológico en mi cuerpo y planteo una nueva pregunta. ¿Qué tanto de lo que hoy consideramos nuestro cuerpo, nos pertenece? ¿Qué nivel de pureza biológica, por no decir natural, constituye aún a nuestro cuerpo y nuestras maneras de conocer a través suyo?
 
En el libro "Organos sin cuerpos, sobre Deleuze y consecuencias", escrito por Slavoj Žižek; dentro del capítulo "Devenir máquina", se plantea la pregunta: ¿Cómo confía la identidad de la mente humana en elementos mecánicos externos? ¿Cómo se incorpora la mente a las máquinas?. Este libro fue escrito hacia el 2003, es decir, hace ya 17 años y sin lugar a dudas era una pregunta brillante y anticipada para su época. Sin embargo, considero que en los últimos años no quedó espacio para volver a formularnos esta pregunta.
 
La máquina no sólo se nos vino encima, sino que se nos metió adentro y aun no lo hemos notado. La identidad de nuestra mente ya no tiene tiempo de pensar en los procesos que le podrían llevar a confiar en la incorporación de la máquina en su pensamiento. Esto, ya pasó. Ya pensamos desde un lugar que no es meramente biológico. Ya experimentamos una ligera sensación de amputación al perder el celular. Ya pasamos más tiempo en la virtualidad de la red. Nuestro cuerpo, ya piensa desde otro lugar. Ya preferimos un implante artificial, a uno proveniente de otros humanos.
 
Imagen portada: 
Obra: "La colmena" (2019) - Dirección: Edna Orozco - Fotografía: César Augusto Cuartas
 
A continuación: "QUIA" - Danza multimedia. Creación de Edna Orozco, autora del artículo.