Historia

Algo pasa en Pozzetto: el fantasma de Campo Elías Delgado

El 4 de diciembre de 1986 cambió la historia del restaurante Pozzetto y de Colombia para siempre. Nunca antes un suceso de estos había sacudido nuestro país, pero la abrumadora vida de Campo Elías Delgado Morales desbordó en quizá la peor masacre de este tipo que se ha vivido en la historia colombiana. Muchas son las narraciones y crónicas que cuentan lo que pasó aquel día gris, pero ninguna se ha centrado en lo que es hoy el restaurante. Es por eso que en calidad de narrador les voy a contar mi relato de una noche en Pozzetto y las memorias que este me dejó.

"Se llamaban los Billis de Unicentro" de Felipe Mercado Rico: rumbea mucho, vive rápido y estréllate contra el asfalto bogotano

Las historias de la vida cotidiana en las ciudades forman parte de la memoria, privada y colectiva, de un grupo social. Son historias, relatos, que hay que contar pues enriquecen la mirada al pasado y forman parte de lo que somos, por eso es bueno conocerlas. Quienes fuimos adolescentes en la década de los 80, y llegamos a vivir al norte de Bogotá, un día descubrimos que "ser Billi" era un asunto de estética y de actitud. La estética siempre atractiva, la actitud no tanto. Eran otras épocas, otras condiciones de vida en la ciudad que marcaron la entrada y desarrollo de los años 80, de la mano del surgimiento de una nueva generación de jóvenes que tarde o temprano se tomó las calles, los parques, los barrios, los colegios, las discotecas, los bares, los bazares, las fiestas, los centros comerciales. Fue antes de internet, de los celulares, de los…

Las dos caras de George Best, el “Quinto Beatle”

“Gasté mucho dinero en coches, mujeres y alcohol. El resto lo malgasté” George Best George Best, considerado por muchos el mejor futbolista norirlandés de la historia, nació el 22 de mayo de 1946 en Belfast, la capital de Irlanda del Norte y murió el 25 de noviembre de 2005 en Londres. Fue el primer hijo de seis de la familia Best Withers, y durante su infancia jugó para el equipo de la ciudad, el Cregagh Rangers Boys Club. Su vida transcurría como la de cualquier otro niño de Belfast, a los 11 años fue distinguido por méritos académicos y recibió una beca para ir a un mejor colegio. Ya en la adolescencia, con una obsesión por el fútbol bastante marcada, el ojeador del Manchester United de ese entonces, Bob Bishop, se fijó en él. Unos días después del primer contacto con el jugador, envió un telegrama al entrenador del club…

Jorge Ignacio “El Mono” Hernández Camacho, el creador de los Parques Nacionales en Colombia

“—No, doctor, salvajes no, silvestres, los animales son silvestres. Los salvajes somos nosotros.” Jorge Ignacio Hérnandez C. En Colombia a las personas que tienen el cabello rubio se les dice monos. A Jorge Ignacio, rubio y blanco, le decían “El Mono” y su nombre debería estar junto al de científicos como José Celestino Mutis o Francisco José de Caldas. Querido por muchos de sus discípulos, amigos y colegas, pero desconocido por la mayoría de colombianos, José Ignacio Hernández le dejó al país un importante legado en conocimiento y gestión ambiental.

Cuando la justicia se vistió de falda

1937. Bogotá era una ciudad con distancias cortas, aire puro, y un encantador tranvía. Para el rector de la Universidad Externado de Colombia sería un año inolvidable. Ricardo Hinestrosa Daza, con sorpresa, aceptó la petición de las dos mujeres que visitaban su despacho con estas palabras : “Yo tengo mucho gusto en recibirla, pero no respondo por el comportamiento de los muchachos”. Rosa Rojas Castro era admitida en la facultad de Derecho del Externado. Una mujer, la única entre 300 hombres que estudiaban jurisprudencia. Por los pasillos de la facultad de Derecho una joven de tez morena, cara alargada; con zapatos de suela de goma y libros gruesos bajo el brazo, era acompañada por su progenitora. Durante el primer año de estudios Rosita, como sería conocida por el resto de su vida, fue escoltada por su señora madre, pues según ella, era menester que la niña se acostumbrara al ambiente.…

El otro Simón: Simón Rodríguez, el maestro del Libertador

En cercanías de Roma, Italia, dos hombres llegaron al Monte Sacro el 15 de agosto de 1805. Uno de ellos juró no dar descanso a su brazo ni reposo a su alma hasta alcanzar la libertad de su patria. Hoy, 212 años después, sabemos que cumplió su palabra y su nombre quedaría escrito para siempre en la historia de América. Sin embargo, casi dos siglos después poco se sabe del otro hombre, alguien que fue decisivo en la formación del Libertador, su maestro: Simón Rodríguez.